Verano es sin duda sinónimo de relajo, vacaciones, compartir más con la familia por las tardes y trabajar en un ambiente más tranquilo. Las mayoría de las empresas ya cerraron sus metas del año y comienzan los primeros meses con energía y determinación, para poder empezar todo de mejor forma.
Para aquellos que dentro de sus objetivos está seguir avanzando con su nivel de inglés, en el verano se produce una brecha que puede afectar la fluidez del aprendizaje. Una gran parte de las empresas, producto de las vacaciones mayoritarias de sus colaboradores durante la temporada estival, pausan sus entrenamientos de inglés. Pero si su intención es continuar, y sobre todo aprovechar estos meses donde la carga de trabajo disminuye, que alternativas encontramos?
Las tendencias que hemos observado a nivel global, es que se han ido creando opciones que permite a los alumnos seguir mejorando y aprendiendo, pero adaptándose a sus estilos de vida que cambia entre el año laboral y los meses de vacaciones. El uso de Internet como medio complementario de enseñanza, acompañado de programas intensivos, es una de las principales innovaciones.
Para estar a la vanguardia, Bridge English ha preparado un “Summer Program” que busca apoyar no sólo a los alumnos, si no a las empresas a que capitalicen de mejor forma la inversión realizada durante el año, evitando el retroceso en el aprendizaje que se produce luego de 3 meses sin entrenamiento. Al retomar las clases en marzo, los profesores utilizan parte importante de sus horas en nivelar a los alumnos y hacerlos recordar el inglés, que se ha oxidado un poco, luego de las vacaciones.
Este “Summer Program” incopora novedades que lo hace particularmente “divertido”. Martín Torres, quién está a cargo de preparar los materiales académicos de este programa, nos cuenta que el gran objetivo es que lo alumnos lo pasen bien, al mismo tiempo que aprenden. “Hemos incoporado elementos educativos nuevos como videos, conversaciones dinámicas, creación de presentaciones, simulación de llamadas telefónicas, entre otros recursos creativos que apoyan un aprendizaje más lúdico”.
“Realizaremos debates sobre temas muy interesantes que permitan una discusión enriquecedora para todos los participantes, o situaciones de la vida real en las cuales deben aprender a desenvolverse fluidamente, como por ejemplo, estar en un país extranjero y haber pérdido las maletas” – agrega David Kelly, Director Académico.
Conversando con ellos, descubrimos sorpresas tales como cambio más frecuente de profesores para que no se acostumbren a un solo acento, actividades fuera de la sala de clases para que además lo pasen bien, y otras más que prometimos no contar.
El programa está creado para que sea intensivo, con metas claras y evaluaciones periódicas para asegurar un buen rendimiento.
“Varias empresas están utilizando este tipo de programas como una forma de fidelizar y premiar a sus colaboradores, que han demostrado un compromiso real con su mejoramiento profesional al aprender el inglés” – finaliza Felisa López, Directora Comercial.